En
las pasadas fiestas patrias pudimos ver como madame Bachelet, bailaba
una cueca bien chilena, mientras negritos vendían jugos naturales en
las fondas, chinos afeminados cantaban cueca en otro idioma, además de
la gran cantidad de shows de música "boricua"
que además de quitar dinero y tiempo pasan a ser una especie de
inmigración cultural, si es que se le puede llamar cultura, a una bola
de hombres con los pelos teñidos y alisados junto con mujeres, que
tratan de parecerse a lacras de otro clima, idioma y mundo.
Así es, El gobierno no se preocupa del verdadero problema: La inmigración.
Empezando
por los judíos, gentuza que trae a cuestas mas de 2000 años de
perseguimiento, que no han sido por simple capricho de algunos o algo
parecido, sino por la condición que los identifican ser una Nación dentro de una Nación. Miles de hechos en la historia así nos lo
demuestran.
Desde
su llegada a Chile, siempre se han preocupado por sus propios
intereses, rápidamente escalando posiciones en todo ámbito, en especial
económicas y políticas.
"Cuando
pasaba por la calle Bandera, sentía repugnancia por el triunfo de
israel en esa calle chilena. Pasaban victoriosos, con legajos de
acciones y libretas coloradas bajo el brazo, los Rubinstein,
los...todos esos judíos llegados ayer que se habían enriquecido
despojando a los chilenos incautos con sus malas artes." El inútil, Joaquin Edwards Bello, 1910.