En primer lugar es preciso dejar establecido que un Gobierno Nacionalista o de Salvación Nacional, debe preceder al advenimiento del futuro Estado Nacionalista, auténticamente chileno.- Este Gobierno de transición nacerá del inevitable colapso del actual orden político, detonado básicamente por la marginación, evidenciada en aquella ínfima instancia de participación ciudadana en que se han transformado los sucesivos procesos “eleccionarios”, de casi un cincuenta por ciento de los chilenos habilitados para votar, por no considerarse éstos debidamente representados por una oligarquía política excluyente y corrupta.- Tal Gobierno debe abocarse desde sus comienzos a la implementación de un verdadero sistema democrático, con el aporte directo de todos los chilenos, pues es tarea de la Nación en su conjunto ir estableciendo las bases de lo que será el nuevo Estado Nacionalista.
El Gobierno Nacionalista o de Salvación Nacional, será designado por un Congreso de Representantes de todas las fuerzas vivas del país: Universidades, Colegios Profesionales, Organizaciones Sindicales y Gremiales, Fuerzas Armadas, Organizaciones Vecinales, etc.- Se requiere, indudablemente, que cuanto antes se discuta y apruebe una reforma a la Constitución vigente, introduciendo un requisito mínimo para que el actual sistema político sea considerado legítimo y, por ende, viable.- Esta mínima exigencia se refiere al grado de participación ciudadana, tanto la que jurídicamente se “autoriza”, como la que verdaderamente es ejercida en todos los aspectos y principalmente en los procesos de “elección” de las diferentes autoridades.- La idea es que si el porcentaje que representan los no inscritos en los registros electorales, más los votos nulos, blancos y las abstenciones, supera el 40% del total de los ciudadanos en situación de sufragar, el sistema “representativo” en vigor quedaría absolutamente deslegitimado, debiendo instalarse automáticamente el Congreso de Representantes.
Aunque sería irracional desconocer la cerrada resistencia que opondría la clase política a una disposición de esta naturaleza, es urgente luchar para obtener su aprobación como primer paso hacia la instauración de un Estado de los chilenos, para los chilenos y en el que los ciudadanos tengan una participación directa en las decisiones más importantes.-
Primeras medidas a tomar por el Gobierno de Salvación Nacional en su progresiva transición hacia el Estado Nacionalista:
1) Disolución de todos los Partidos y Movimientos Políticos.-
2) Capacitación de las Organizaciones Vecinales (Juntas de Vecinos), las cuales deben ir asumiendo paulatinamente un papel protagónico como futuras células del Estado Nacionalista.-
3) Disminución drástica de los gastos públicos: Los integrantes del Congreso de Representantes y del Gobierno de Salvación Nacional que aquel designe, serán remunerados con la misma renta que estaban obteniendo antes de asumir sus cargos, más los gastos que el desempeño de éstos les signifique.-
4) Eliminación de todos los actos superfluos (inauguraciones, campañas de difusión de metas alcanzadas, etc.), pues la eficiencia de un Gobierno y de un Estado se mide por el grado de satisfacción de los ciudadanos y no por la mayor o menor elocuencia de los encargados de cumplir el mandato de la Nación.-
5) Utilización plena de los medios de comunicación, pagando tarifas razonables, con el fin de mantener continua y objetivamente informados a los ciudadanos, única forma de posibilitar que todo chileno y chilena pueda contar con los antecedentes suficientes para fundar sus opiniones y sugerencias en las distintas instancias de participación.-
6) Revisión de las causas de los antisociales más peligrosos que estuvieren cumpliendo sentencias en establecimientos carcelarios, con el objetivo de establecer definitivamente sus responsabilidades y proceder a su rápida ejecución.- Deberá procederse también a la liberación condicional de los reos internados por delitos menores (hurto, robo en lugar deshabitado, etc.) en cuya comisión no se hubiere provocado daño físico a las víctimas.- Con estas medidas se terminaría rápidamente con el grave problema del hacinamiento en las cárceles del país y, al mismo tiempo, con el sórdido negocio que gira en torno a la delincuencia.-
7) Combate frontal contra el crimen en todo el territorio nacional, incluso con participación de las Fuerzas Armadas, deteniendo a los malhechores prófugos, indultados y reincidentes, aplicando la pena de muerte a quienes hayan participado en hechos de sangre o en asaltos con lesiones a las personas.- Conjuntamente con lo anterior, se iniciará una rápida acción para retirar de sus hogares a los niños y jóvenes, no delincuentes, que se encuentren en riesgo social, como también a los que vivan en la calle, acogiéndolos en hogares (familias nacionales) donde deberán tener el mismo trato que recibe un niño o joven en el seno de una familia bien constituida.- Una tarea prioritaria será la intervención de la juventud, retirando de las calles y sitios cerrados a quienes consuman alcohol o se droguen, con el fin de someterlos a severos procesos de rehabilitación en recintos militares (servicio militar especial), entregándoles la formación que no recibieron de sus padres.-
8) Supresión de todos los festivos vigentes, ya que éstos ocasionan un considerable perjuicio económico a nuestra sociedad, manteniéndose solamente como días feriado el 18 de septiembre y el 21 de mayo.- Aumento del feriado anual de los trabajadores a 30 días corridos.-
9) Cierre de las fronteras nacionales a todo tipo de inmigración, iniciándose al mismo tiempo un programa de deportación selectiva de los extranjeros ingresados al país a contar del 1º de enero de 1959.-
10) Reemplazo gradual del concepto de propiedad privada por espacio privado.- (slch) <06/07/2009>
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