Señor Director:
En los últimos días y como causa del supuesto espionaje chileno que se investiga en el Perú, para variar los pasquines limeños se han referido a nosotros tildándonos de “rotos” como si con ello nos insultaran.
La génesis de dicho término viene de hace casi cinco siglos y cuando los españoles iniciaron la conquista del país del Norte. Aquí cabe señalar que Diego de Almagro llegó a América en 1516 para reunirse con Francisco Pizarro en Panamá, quien llegó a ser su socio junto al clérigo Hernando de Luque.
En 1529, Pizarro firmó con el Rey de España la Capitulación de Toledo, instrumento mediante el cual se autorizaba la conquista del Perú y se fijaban las recompensas para cada socio. En esta Capitulación, Almagro obtuvo la gobernación de las tierras ubicadas entre El Cuzco y Taltal.
Después de la definitiva conquista del Perú, Almagro se logró enterar de una historia que hablaba de que después de su territorio se hallaba un reino más rico que el incaico, por lo que organizó una expedición muy poderosa, integrada conjuntamente por españoles, negros y yanaconas, la que salió de El Cuzco el 3 de Julio de 1535 y desplazándose por una ruta altiplánica hacia el sur.
Aunque el viaje fue aparentemente fácil, Almagro siguió recorriendo dicho nuevo territorio pero, sin éxito; de ahí que con el propósito de encontrar riquezas, envió a Gómez de Alvarado con setenta hombres más hacia el sur, quienes al llegar a la confluencia de los ríos Ñuble e Itata, fueron derrotados por los mapuches en la batalla de Reinohuelén, lo que significó que más tarde Almagro decidiera volver al Perú.
El regreso fue más duro que el viaje anterior y al llegar a Lima lo hicieron, luego de atravesar la pampa, en muy malas condiciones, por lo que entre otras cosas, se les calificó jocosamente de “rotosos”, al ver sus ajadas vestimentas.
De aquí entonces es que proviene el término “roto chileno”, que es atribuible a gente de nuestro pueblo que, integrando nuestros ejércitos, luchó valientemente en la propia independencia del Perú y en la Guerra contra la Confederación Perú Bolivia y luego en la Guerra del Pacífico.
Hoy, una vez más podemos señalar que lo que plasmó Alonso de Ercilla y Zúñiga en “La Araucana”, al decir: “La gente que produce es tan granada, tan soberbia, gallarda y belicosa, que no ha sido por rey jamás regida ni a extranjero dominio sometida...”, es un prematuro reflejo de lo que es y ha sido nuestro “roto chileno”. <14/12/2009>
J. Horacio Balmelli Urrutia
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